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La verdad detrás de Leonardo Da Vinci

Todos conocemos a Leonardo Da Vinci como un genio del Renacimiento. Nació un 15 de abril de 1452​ y falleció 67 años después. Sobra decir que fue un magnífico pintor, escultor, inventor, científico, ingeniero, músico, poeta, arquitecto y urbanista.  Estudió con el famoso pintor florentino Andrea de Verrocchio. Posteriormente se mudó a Roma, Bolonia y Venecia.  Trabajó en Milán, al servicio del duque Ludovico Sforza hasta sus últimos años de vida, cuando vivió en Francia, por invitación del rey Francisco I.  

Al pensar en Leonardo, frecuentemente lo reconocemos como un arquetipo y símbolo de genialidad.  Elementos de su personalidad, como su inmensa curiosidad y gran talento inventivo, se han vuelto su estandarte.  Da Vinci es catalogado como uno de los pintores con más trascendencia de todos los tiempos. Su faceta como inventor es igualmente famosa, por creaciones como el helicóptero, el carro de combate, el submarino y el automóvil. 

Aunque todo lo que sabemos de Leonardo Da Vinci es cierto, por años le hemos dado el enfoque equivocado. En primer lugar, Leonardo ni se consideraba un genio ni era considerado un maestro en su época. Por el contrario, Miguel Ángel (Michelangelo Buonarroti)  era considerado un prodigio. Aunque hoy en día su talento e intelecto son innegables, en pleno siglo XV, durante  el Quattrocento y el Cinquecento, era considerado un inadaptado. 

Tenemos que tener en cuenta que, aunque muchos creemos que la genialidad hacía a  Leonardo da Vinci diferente del resto; en verdad estamos hablando de un hombre que fue iletrado, ilegítimo, disléxico, bipolar y con déficit de atención. Detalles que nunca nos cuentan. La verdad es que el famoso artista fue un hombre común, de carne y hueso, que tuvo que fracasar muchas veces para mejorar su técnica y eventualmente alcanzar el éxito.  

Leonardo, al no ser reconocido por su padre, no pudo optar al trabajo ni apellido familiar.  Por lo que empezó con la pintura. Para su primer encargo, que era el retrato de Ginebra de Benci, Leonardo rompió con el manual estético de la fecha, el Decor Polorum, y la ilustró viendo directamente al espectador. Esta acción fue rechazada por los Medici, una familia rica que apoyaba artistas, y debió retirarse de Florencia. Este fue el primero de muchos errores.  

Fracasó en Florencia, en Milán, en Venecia, en Florencia de nuevo, en Roma y triunfó al final de su vida. No es la historia de un ganador, sino la de un hombre constante y apasionado, cuya fuerza de voluntad hizo que a la fecha lo sigamos admirando. Esto no solo en el plano del arte, sino que en las ciencias pues muy pocos de sus proyectos llegaron a construirse ya que la mayoría no eran realizables.  

Lo memorable de Leonardo Da Vinci no es su genio inalcanzable, pues era un hombre con bastantes desventajas. Lo que hizo de ese hombre promedio una figura histórica fue su deseo por seguir adelante. Al retarse a sí mismo y entregarse de lleno a sus pasiones, Leonardo logró completar La Última Cena, el cuadro que le ganó el respeto de todos los críticos. La calidad de esta pieza fue tan grande que cuando el rey Francisco I, de Francia, conquistó Milán decidió llevarse a Leonardo con él.  

En Universidad Da Vinci de Guatemala creemos que los grandes no nacen, se hacen. Por ello estamos comprometidos con la formación de profesionales multidisciplinarios y de éxito.  Por medio de becas, horarios accesibles y sedes en todos los departamentos, queremos ayudar a los genios. 

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    Ana Lucrecia Lima López dice:

    Leonardo Da Vinci nació el 15 de abril de 1452 y falleció de 67 años fue un pintor, escultor,inventor,científico y ingeniero era un gran personaje

    Ana Lucrecia Lima López dice:

    Leonardo en su historia cuenta que no fue reconocido x sus padres , no pudo obtener su trabajo, por eso el se empezó con el trabajo de la pintura