Al concluir tus estudios a nivel de licenciatura es normal que surjan preguntas como ¿qué hacer?, ¿debo seguir estudiando?, ¿debo dedicarle mayor y mejor atención a mi familia o dedicarme exclusivamente a trabajar? Si te inclinas por seguir con tu preparación académica, una de las mejores opciones es buscar la especialización.
El mercado laboral cambia rápidamente y la búsqueda de especialistas es cada vez mayor. Según el Diccionario de la Real Academia Española, especialista es “quien cultiva, practica o domina una determinada disciplina, materia o actividad”. En el área profesional la especialización implica la preparación académica, así como su práctica en el campo laboral; lo anterior con el objeto de obtener mayores y mejores resultados, enfocados en la excelencia y la mejora continua.
Murray Rothbard, economista, historiador y teórico político estadounidense, expresó “la especialización permite que cada hombre desarrolle su mejor habilidad, y hace posible que cada región desarrolle sus propios y particulares recursos naturales”. Bajo esta idea, es importante el considerar que la materia en la cual queremos ser especialistas debe ser de nuestro agrado o bien ser nuestra pasión. Además de contar con ciertas habilidades, las cuales serán desarrolladas y fortalecidas a lo largo de la preparación académica.
La Maestría en Finanzas y Tributación -MFT-, ofrece al profesional interesado una gran oportunidad para ahondar en dos diferentes áreas de estudio, las cuales se relacionan de forma directa. Las finanzas, área de gran relevancia tanto a nivel personal como empresarial, es abordada por especialistas que tienen como objetivo: dotar al profesional de herramientas necesarias para evaluar la situación financiera de una empresa, desarrollar capacidades para la toma de decisiones gerenciales, reducir los niveles de riesgo y maximizar las utilidades, entre otros.
El área tributaria se centra en proporcionar al profesional de los conocimientos necesarios para interpretar y aplicar la legislación tributaria nacional. Aborda las bases del derecho tributario y los principales impuestos en nuestro medio, así como, el marco sancionatorio administrativo y penal. Para ello se parte de lo general a lo particular, de la teoría a la práctica, de tal forma que el estudiante puede reflexionar sobre el cumplimiento de las normas tributarias.
Al fusionar ambas áreas el profesional fortalece sus conocimientos y desarrolla sus habilidades y es dotado de herramientas técnicas y jurídicas. Ambas disciplinas se complementan en virtud que la toma de una decisión financiera trae consigo una consecuencia tributaria. El incremento de utilidades tiene como efecto ineludible el cumplimiento de las obligaciones tributarias, cada nueva inversión empresarial debe de evaluar diversos escenarios en los que también se deberá de considerar los efectos impositivos. Si su objetivo profesional es brindar asesoría de alta calidad en cualquiera de estas dos áreas, la Maestría en Finanzas y Tributación resulta ser una excelente opción para continuar sus estudios académicos.
Todo estudio académico debe de ser considerado como una inversión, la cual de forma ineludible brindaran sus rendimientos. Es importante también el considerar que la especialización profesional abre nuevas oportunidades en el mercado laboral, ya que podrá optar a diversos puestos dentro de una estructura empresarial pública o privada. Los beneficios que se obtienen no se limitan a los económicos, sino también a las diversas áreas que serán fortalecidas, teniendo una consecuencia positiva en la sociedad de nuestro país.


